Ya no debería asombrarme,
debería de estar acostumbrado
de que a está altura del año
todo se sienta un poco raro.
No sé si es el dramático peso
que todos ponen alrededor de cumplir años,
pero yo que crecí buscando dónde está el error,
repitiendo quinientas veces
una palabra en un cuaderno hasta corregirlo;
no encuentro en el aviso del paso del tiempo
de dónde sentirme orgulloso de como lo llevo,
más bien sigo luchando con cambiar eso
a ver si tan sólo puedo disfrutar del proceso.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario