... días...
un semestre que casi culmina,
uno en el que la distancia a casa ha sido mayor que nunca.
La vorágine no permite, sentarse a asimilar lo que se extraña,
la necesidad precaria de servir, producir,
simplemente absorbe el tiempo
y guarda en un caja lo que el alma reclama para subsistir.
Un juicio tras otro atormenta el silencio necesario.
No hay paz en sentirse acorralado.
Respirar...
hondo...
calma...
silencio...
gracias...
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