miércoles, 23 de septiembre de 2015
Un bob in the wall
El candado cedió, y se abrió la reja. Dejó libre la risa mas psicópata, que desde la celda mas oscura trajo anarquía y caos sobre mi institución mental. Cambio, siempre... uno tras otro, la única compañía eterna a mi lado, constante y perseverante como nadie ni nada mas. Crecer, madurar, endurecer, soltar, cicatrizar, aprender, son solo algunos de los regalos azarosos que el cambio da. Colores para usar, talles que van subiendo su cifra, estilos que pasan y vuelven de moda, marcas que surgen y otras que se extinguen, van pasando por tu imagen, mutando lo que queres dejar salir de tu interior. Gastos que ahora calculas, prioridades que pierden el podio a pies de otras, comidas que ya no dan placer, gustos que te hartan y otros que descubrís, ahorro aun difícil pero con otro fin, planes menos alocados, salidas que van de a poco perdiendo su lugar y suplantados por algún otro. Tu oido ya selecciona mas exquisitamente que escuchar, tu cantidad de Gb, el volumen de la música que escuchas baja, los posters de kiss caen del muro y uno mas sobrio se asienta en ya sabes que pared.
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