Vivir, como dijo mi querido paul, y dejar morir, tras una luna bañada de sangre, como el desprendimiento mismo de la vida antes de comenzar, aun apareciendo en los sueños por las noches.
Invisible pero tangible, como la presión en el cuello al ser colgado. Ocultando en la espesa oscuridad, las cicatrices infectadas, de a 4 en la fachada, gritando que al final, el amor que recibes es igual al que has dado. Y si fuera nada mas por decir, aunque ya no hubiera a quien hablar, sobran palabras para soltar en la noche, por que cada día, se muere un poco mas, y se vive un tanto menos, por que llega hasta el cielo de acá a la china, y dura hasta no respirar.
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